El Museo del Prado celebra su bicentenario con una exposición que supera el millón de visitantes
El Museo del Prado ha cerrado la exposición conmemorativa de su bicentenario con más de un millón de visitantes en noventa días, un hito sin precedentes en la historia del museo y uno de los mejores datos de asistencia de una exposición temporal en España. La muestra, titulada «200 años de miradas: el Prado y el mundo», reunió 187 obras procedentes de 34 museos de 18 países, muchas de las cuales nunca habían salido de sus instituciones de origen ni habían sido vistas juntas en ningún otro escenario.
La exposición, organizada en seis salas temáticas, propuso un recorrido por los tres siglos de historia del arte que el Prado custodia, estableciendo diálogos entre obras de Velázquez, Goya, Rubens y El Greco con prestaciones excepcionales del Louvre, el Metropolitan de Nueva York, el Rijksmuseum de Ámsterdam y la Galería degli Uffizi de Florencia. El Autorretrato de Rembrandt del Rijksmuseum, presente en Madrid durante diez semanas, generó por sí solo colas de hasta tres horas durante los primeros fines de semana.
La directora del Prado calificó el resultado como «una demostración de que el arte clásico sigue hablando al público del siglo XXI sin necesidad de artificios». Las cifras lo confirman: la franja de edad más numerosa entre los visitantes fue la de 25 a 40 años, seguida de cerca por la de mayores de 60. Los visitantes internacionales supusieron el 58% del total, con notable presencia de turistas de Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia y, cada vez más, de China y Japón.
El bicentenario del Prado coincide con el anuncio de la ampliación del museo hacia el Paseo del Prado, un proyecto que llevará la superficie expositiva total del complejo a más de 65.000 metros cuadrados e incluirá nuevas galerías dedicadas al grabado y la escultura, espacios educativos y un centro de documentación de acceso abierto. La inversión prevista supera los 300 millones de euros con financiación mixta pública y privada.
Tras el éxito del bicentenario, el museo ha anunciado ya la programación del próximo año, que incluirá la primera exposición monográfica sobre Sorolla en el Prado, una retrospectiva de María Blanchard y una muestra colaborativa con el Guggenheim Bilbao sobre las vanguardias del siglo XX.
Durante los meses de la exposición, muchos usuarios compartieron impresiones desde las colas del Prado y experiencias ante obras que no esperaban ver nunca en directo, en debates sobre arte clásico, identidad cultural y el papel de los museos en la España contemporánea que recorrieron las salas de cultura y de España en TuChat. «Ver el Autorretrato de Rembrandt en persona es algo que no se olvida», escribía una usuaria de Madrid. La efeméride del bicentenario ha reforzado la percepción de que el Prado no es solo un museo, sino uno de los pilares de la cultura y la identidad española a escala global.