Contacto
Hay una sola dirección para todo —sugerencias, fallos y denuncias— y la lee una persona. Abajo está qué conviene contar en cada caso para que el correo sirva de algo.
Correo de contacto
[email protected]Alguien se está portando mal en una sala
Si está pasando ahora mismo, lo rápido no es el correo: en el propio chat hay operadores conectados que pueden expulsar en el momento. Escribe en la sala pidiendo un operador, o usa el comando /msg con el nick de quien lleve el símbolo @ delante en la lista de usuarios.
Para que quede constancia, escríbenos también. Sirve de poco un correo que dice «hay un pesado en el chat»: hacen falta el nick exacto de la persona, la sala en la que ocurrió, la hora aproximada y, si puedes, una captura. Con eso se puede rastrear la conexión; sin eso, no.
Si lo que has visto es contenido sexual con menores, amenazas o cualquier otro delito, denúncialo además a la Policía Nacional o a la Guardia Civil. Nosotros conservamos y entregamos lo que nos pidan por vía judicial, pero la denuncia tiene que existir.
Algo no funciona
La mayoría de los fallos que nos llegan son de conexión al chat y casi siempre vienen del mismo sitio: una red que bloquea los puertos del servidor (habitual en wifis de oficina, hospitales y universidades) o una VPN que la red del chat tiene vetada. Probar desde los datos del móvil descarta las dos en diez segundos.
Si no es eso, cuéntanos qué navegador y qué dispositivo usas, en qué sala entrabas y qué viste exactamente —si la pantalla se quedó en blanco, si salió un mensaje de error, si te expulsó al entrar—. Un «no me deja entrar» a secas no da por dónde empezar a mirar.
Falta tu ciudad, o sobra algo de la tuya
Las salas de localidad se van abriendo poco a poco y el mapa todavía tiene huecos. Si falta la tuya, dinos el municipio y la provincia. Y si en la sala de tu pueblo hay algo mal contado —un dato que no es, una fiesta que no se celebra ese día, un nombre mal escrito—, avisa: eso lo corregimos casi siempre el mismo día.
Datos personales
Para chatear no pedimos correo, teléfono ni nombre real, así que normalmente no hay nada tuyo que borrar. Si aun así quieres ejercer tus derechos de acceso, rectificación o supresión, escribe a la misma dirección: el detalle está en la política de privacidad.