La OCDE advierte que la IA puede automatizar el 35% de los empleos en España antes de 2030
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos publicó su informe anual sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral con una proyección que está generando debate en España: el 35% de los puestos de trabajo actuales podrían automatizarse parcial o totalmente antes de 2030 gracias a los avances en IA generativa y robótica de nueva generación.
El informe, que analiza los mercados laborales de 38 países, sitúa a España en el grupo de economías con exposición media-alta a la automatización por IA, por encima de Alemania y Francia pero por debajo de Japón y Corea del Sur. Las actividades más expuestas son las que implican procesamiento de documentos, clasificación de datos, atención al cliente rutinaria y análisis financiero básico. Las profesiones menos expuestas son aquellas que requieren trabajo manual en entornos no estructurados, inteligencia emocional y creatividad no reproducible.
Los tres sectores que concentran mayor riesgo en España son la administración pública, la banca y el sector legal. Los sistemas de IA ya procesan en 2026 el 60% de las declaraciones de renta en la AEAT sin intervención humana, y los grandes despachos de abogados han automatizado hasta el 80% de la revisión documental de contratos rutinarios. El sector bancario ha reducido un 32% su plantilla de gestores de banca minorista en los últimos tres años.
Sin embargo, el informe advierte de que la automatización no equivale necesariamente a destrucción de empleo neto si va acompañada de formación y reorientación profesional. Los países que mejor han gestionado transiciones tecnológicas anteriores lo han hecho a través de programas de reskilling intensivos y sistemas de protección social que amortiguan el impacto sobre los trabajadores desplazados. "La IA es una palanca de productividad que puede crear más empleo del que destruye, pero la transición requiere políticas activas y no puede dejarse al mercado solo", señala el informe.
El Gobierno español ha anunciado un Plan de Formación en Competencias Digitales con una dotación de 800 millones de euros para los próximos tres años, orientado a trabajadores mayores de 40 años y personas en situación de desempleo de larga duración. Los sindicatos consideran la inversión insuficiente y piden que las empresas contribuyan con una tasa sobre los beneficios obtenidos por automatización.
"A mí ya me automatizaron el 80% de las tareas, y no sé cuánto me queda", escribía un administrativo en un hilo que resume bien el tono de la sala de tecnología y actualidad de TuChat, uno de los espacios donde el miedo al impacto de la IA en el empleo se discute con más honestidad. Junto a testimonios como ese aparecen los de programadores que usan la IA para multiplicar su productividad, una diferencia que retrata el debate generacional: los más jóvenes la ven como una herramienta que amplifica sus capacidades, los de mediana edad con empleos rutinarios la sienten como una amenaza real. La formación continua aparece como la única respuesta viable, aunque exige una voluntad política y empresarial que hasta ahora no ha estado a la altura del desafío.