España aprueba el primer fármaco nacional para frenar el Alzheimer en fases tempranas
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha autorizado el uso clínico de Neuroceptin, el primer anticuerpo monoclonal desarrollado en España para el tratamiento del Alzheimer en fases tempranas. El fármaco, resultado de diez años de investigación conjunta entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la empresa española BioNeura, ha demostrado en los ensayos clínicos de fase III una reducción del 38% en el ritmo de deterioro cognitivo en pacientes con Alzheimer leve o moderado durante 18 meses de tratamiento. Es el primer medicamento de este tipo desarrollado íntegramente en España y uno de los cuatro existentes en el mundo con indicación específica para esta enfermedad.
El Alzheimer afecta en España a aproximadamente 800.000 personas, una cifra que la Sociedad Española de Neurología proyecta que podría alcanzar el millón y medio para 2040 si no se desarrollan terapias preventivas o modificadoras de la enfermedad. Hasta la aprobación de Neuroceptin, los tratamientos disponibles en el Sistema Nacional de Salud eran paliativos y no intervenían en la causa subyacente del deterioro neurológico: la acumulación de placas de proteína beta-amiloide y ovillos de tau en el cerebro.
El mecanismo de acción de Neuroceptin consiste en bloquear la agregación de la proteína tau modificada, uno de los dos marcadores biológicos clave del Alzheimer. A diferencia de los anticuerpos antiamiloide aprobados anteriormente en Estados Unidos, que actúan sobre el depósito de amiloide, Neuroceptin actúa sobre la propagación del daño neuronal, lo que podría hacerlo complementario a otras terapias en el futuro. Los investigadores del CSIC describieron el resultado como «el mayor avance de la neurología española en veinte años».
La AEMPS ha condicionado la autorización a un programa de farmacovigilancia reforzada durante los primeros tres años de comercialización y ha exigido que su prescripción sea realizada exclusivamente por neurólogos en centros con capacidad de diagnóstico molecular. El precio del tratamiento, todavía en negociación con el Ministerio de Sanidad para su inclusión en la cartera de servicios del SNS, es uno de los puntos más sensibles: en los mercados donde ya está autorizado un fármaco comparable, el coste anual por paciente supera los 30.000 euros.
La aprobación ha generado un amplio debate sobre el acceso equitativo a los tratamientos innovadores. Organizaciones de pacientes reclaman que Neuroceptin entre en el SNS en un plazo máximo de seis meses, mientras que las autoridades sanitarias advierten de que el proceso de negociación de precio y financiación puede prolongarse entre uno y dos años.
La noticia despertó tanta esperanza como recelo entre quienes siguen de cerca la investigación sobre el Alzheimer. ¿Servirá de verdad para frenar el deterioro, o quedará fuera del alcance de quienes más lo necesitan? Esa fue la duda que recorrió las salas de salud y de actualidad en TuChat. «Mi madre tiene Alzheimer desde hace tres años. Si esto realmente frena el deterioro, es la mejor noticia que he escuchado en mucho tiempo», escribía un usuario andaluz. Otros llamaban la atención sobre la barrera económica: «Que exista el medicamento está muy bien, pero si no entra en el SNS a precio asequible, solo lo tendrán quienes puedan pagarlo privado». El debate sobre la equidad en el acceso a terapias innovadoras es uno de los más recurrentes en la sala de salud de la plataforma.