Colombia celebra la primera vuelta de sus elecciones presidenciales con récord histórico de participación
Colombia vivió el domingo una jornada electoral histórica. Las elecciones presidenciales de 2026 registraron una participación del 62,3%, la más alta en una primera vuelta desde 1994. Los colombianos se movilizaron como no lo habían hecho en décadas, impulsados por una campaña polarizada que divide al país en torno a la herencia del gobierno actual y el modelo económico del próximo mandato.
Ninguno de los cuatro candidatos principales alcanzó el umbral del 50% necesario para ganar en primera vuelta. Con el 94% de los votos escrutados, Claudia Herrera —candidata de la coalición progresista— obtuvo el 34,7% de los votos. La segunda posición fue para Sebastián Montoya, de la derecha tradicional, con el 28,1%. En tercera posición se situó la candidata independiente de centro, Valentina Ospina, con el 21,4%, cuyo respaldo será clave para determinar quién gana la segunda vuelta el próximo 19 de julio.
La geografía del voto refleja las profundas divisiones regionales del país. Bogotá fue el principal bastión de Herrera, mientras que Medellín y el eje cafetero se inclinaron con claridad hacia Montoya. Las regiones del Pacífico y el Caribe, históricamente con menor participación, registraron esta vez alzas significativas que los analistas atribuyen a los programas de transferencias sociales de los últimos cuatro años.
La Misión de Observación Electoral calificó la jornada de "ordenada y transparente", sin incidentes graves. Se registraron algunos retrasos en la apertura de puestos de votación en zonas rurales de Chocó y Nariño, pero nada que comprometiera la validez del proceso. El Consejo Nacional Electoral confirmará los resultados definitivos en los próximos días.
Para la diáspora colombiana en España, la jornada también tuvo participación récord: más de 120.000 colombianos residentes en el país votaron en los consulados de Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao, un aumento del 40% respecto a las elecciones de 2022. Las comunidades hispanoamericanas en España siguen de cerca el proceso, conscientes de que el resultado afectará directamente a las remesas que muchos emigrantes envían a sus familias.
«Estoy siguiendo el escrutinio mesa por mesa desde que salí del consulado en Madrid», escribía un usuario colombiano poco después del cierre de urnas. No era el único: la sala de actualidad de TuChat sumó esa noche a cientos de colombianos y latinoamericanos residentes en España compartiendo datos, fotos de mesas de votación y lecturas del voto regional casi en directo. La segunda vuelta del 19 de julio se perfila como el siguiente gran momento de movilización política para una comunidad que, a miles de kilómetros de su país, no ha dejado de participar activamente en la vida democrática colombiana.